9 de julio de 2013

Cuando la mudez


Sobre la página rasgada, una línea.
La dibujó un niño, un viejo,
una mujer de alguna edad imprecisa.
Es una línea negra.

Hay un camino sobre la yerma superficie,
hay una mancha sobre lo inmaculado,
hay una guía hacia el horizonte.
La ha dibujado una mano de cinco dedos.

De la mano no se sabe más que eso;
cinco dedos, piel, uñas, arrugas.
No hay más fronteras que la línea.
No hay más firmas que aquella raya.

Del mundo no se sabe más que eso;
la hoja, la raya, la mano.
No hay nombres ni banderas.

Solo hay esta línea negra con forma de letras
que gritan desesperadas.
Nadie sabe qué gritan.

Ni la mano
ni la hoja
ni ellas mismas.

2 comentarios:

  1. También hay manos con cuatro dedos, o incluso dos, o uno solamente, y algunas, con seis.

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    1. también. la mía tiene cinco. ¿la tuya cuántos tiene?

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